
Seguridad contra incendios en locales de ocio: el debate se reabre tras la tragedia de Suiza
La seguridad contra incendios en locales de ocio ha vuelto a situarse en el centro del debate internacional tras la tragedia ocurrida en el bar Le Constellation, en Crans-Montana (Suiza), donde más de 40 personas fallecieron y más de un centenar resultaron heridas la noche de Año Nuevo. Este suceso ha recordado de manera dolorosa la importancia real hoy día de la protección contra incendios en cualquier lugar, especialmente cuando se trata de obtener o mantener las licencias de actividad en España.
Factores de riesgo en locales de ocio y restauración
La investigación preliminar sugiere que el fuego se propagó con extrema rapidez en un espacio cerrado y concurrido. Entre los factores que agravaron la tragedia se incluyen el uso de materiales altamente inflamables en techos y paredes, y un posible foco inicial relacionado con pirotecnia o bengalas. Las dificultades de evacuación, como escaleras estrechas y alta densidad de personas, multiplicaron los riesgos.
En España, incendios recientes han mostrado patrones similares. En octubre de 2023, los incendios en las discotecas Teatre y Fonda Milagros, en Murcia, dejaron 13 víctimas mortales, evidenciando deficiencias en materiales, supervisión y uso de maquinaria no homologada. Meses antes, el incendio del restaurante Burro Canaglia en Madrid se cobró tres vidas, propagándose rápidamente gracias a decoración vegetal artificial y otros elementos altamente combustibles.
En este contexto, resulta evidente que la seguridad contra incendios no depende únicamente del origen del fuego, sino de la forma en que los locales están diseñados y mantenidos. La obtención de un certificado contra incendios se ha convertido en una garantía imprescindible para propietarios y responsables de locales de ocio, ya que certifica que se cumplen estándares de seguridad más allá de la mera normativa básica.
Materiales y protección pasiva: la clave para reducir riesgos
Uno de los problemas recurrentes es la reacción al fuego de los materiales utilizados. El Código Técnico de la Edificación (CTE) solo incorporó exigencias más estrictas sobre comportamiento al fuego en 2016, permitiendo durante décadas la utilización de materiales que hoy se consideran insuficientes. Según Tecnifuego, muchos de esos materiales ardían con facilidad y contribuían a la propagación del fuego.
La tematización de espacios en restaurantes y locales de ocio ha agravado la situación. La decoración con vegetación artificial, plásticos, espumas o madera sin tratamiento ignífugo adecuado incrementa el riesgo de combustión rápida y generación de humo tóxico, principal causa de mortalidad en incendios de espacios cerrados. Cuando estos elementos se combinan con el uso de fuego o pirotecnia en interiores, incluso fuegos fríos, el peligro se multiplica.
Inspección y control continuo: más allá de la licencia inicial
Otro punto crítico es el sistema de inspección y control. Una vez concedida la licencia de apertura, las revisiones periódicas suelen centrarse en la protección activa, como detectores, extintores o sistemas de rociadores, mientras que la protección pasiva —aquella que limita la propagación del fuego— apenas recibe atención. Puertas que no cierran correctamente, materiales combustibles o salidas parcialmente bloqueadas pueden mantenerse así durante años sin que nadie lo compruebe.
Además, la ausencia de retroactividad normativa permite que locales con licencias anteriores a 2006 operen bajo condiciones que hoy no serían aceptables. Aunque la normativa europea establece clasificaciones sobre comportamiento al fuego de materiales, en España aún se toleran clases más combustibles en locales de ocio que en edificios sensibles, aumentando los riesgos de tragedias.
Salidas de evacuación y sistemas de humos: un aspecto crítico
La correcta instalación de sistemas de extracción de humos y vías de evacuación es fundamental. En locales de ocio, la falta de cumplimiento de la normativa sobre salida de humos en bares puede convertir un incidente menor en una catástrofe. Estos sistemas no solo permiten la evacuación segura, sino que reducen la densidad de humo tóxico, aumentando las posibilidades de supervivencia en caso de incendio.
Los expertos subrayan que las tragedias no ocurren por azar, sino por la combinación de factores como carga combustible elevada, ausencia de compartimentación adecuada y vías de evacuación insuficientes. Por ello, la prevención debe integrarse desde la fase de diseño del local hasta el mantenimiento continuo durante su actividad.
Licencias y cumplimiento normativo: un marco imprescindible
El cumplimiento de la normativa y la obtención de la licencia de actividad no pueden considerarse un fin en sí mismo. Es esencial que los locales de ocio mantengan estándares de seguridad superiores a los mínimos legales. Para ello, existen tipos de licencia de hostelería que exigen medidas más estrictas de protección contra incendios y facilitan la supervisión periódica de la seguridad en el local.
Formación del personal, simulacros de evacuación, mantenimiento de extintores y sistemas de alarma, así como revisión constante de la protección pasiva, son elementos que refuerzan la seguridad real y evitan que un incidente derivado de negligencias o deficiencias estructurales se convierta en tragedia.
Protección activa y pasiva: la combinación que salva vidas
La protección activa incluye detectores, alarmas, rociadores y extintores, mientras que la protección pasiva engloba paredes, techos, puertas cortafuego y materiales ignífugos que impiden la propagación del fuego. Ambos sistemas deben funcionar de manera coordinada y supervisarse de forma periódica. Según Tecnifuego, el margen de tiempo para reaccionar frente a un incendio en un local de ocio es de segundos, lo que hace que cualquier deficiencia en estos sistemas tenga consecuencias dramáticas.
La seguridad como proceso continuo
El concepto de seguridad contra incendios no puede limitarse al momento de abrir un local. Debe ser un proceso continuo que abarque la selección de materiales, diseño del espacio, control de cargas combustibles, sistemas de detección y alarma, mantenimiento de salidas de evacuación y formación del personal. La adopción de certificados y distintivos como “Local Seguro” permite diferenciar los establecimientos que priorizan la seguridad real frente a los que solo cumplen con los mínimos legales.
Lecciones de Suiza: prevenir antes de lamentar
La tragedia de Suiza debe servir como advertencia para España y otros países: los incendios en locales de ocio no son inevitables, pero pueden ser devastadores si se descuida la protección contra incendios. Cada elemento del local, desde la decoración hasta la licencia de actividad, influye en la seguridad de los asistentes. Un enfoque preventivo, basado en normas estrictas y revisiones periódicas, puede salvar vidas y evitar que un error se transforme en tragedia.
La seguridad contra incendios en locales de ocio no es solo una obligación legal, sino una responsabilidad ética y social que debe abordarse con la máxima seriedad. Solo mediante una gestión integral, que combine protección activa y pasiva, inspecciones rigurosas y formación constante, se podrá garantizar que locales de ocio, bares y restaurantes sean espacios seguros para todos.