Un coche queda calcinado y otro resulta afectado por un incendio en un garaje de Vigo

Un coche queda calcinado y otro resulta afectado por un incendio en un garaje de Vigo

Un coche ha quedado completamente calcinado y otro ha resultado afectado por un incendio declarado en un garaje de Vigo, situado en la calle Sanjurjo Badía, en el barrio de Teis. El suceso, registrado el domingo 18 de octubre, obligó a intervenir a los Bomberos de Vigo y movilizó a distintos servicios de emergencia. A pesar de la intensidad de las llamas y de la importante acumulación de humo, no se registraron daños personales.

El fuego se originó en la primera planta del aparcamiento de un edificio residencial y provocó una columna de humo negro que alertó de la situación. La intervención se prolongó durante aproximadamente dos horas y obligó a desalojar temporalmente a varios vecinos, además de interrumpir la circulación en la calle donde se encontraba el inmueble.

El episodio adquiere especial relevancia porque el mismo garaje había sufrido otro incendio apenas dos días antes. Aunque todavía no se conocen las causas del nuevo fuego, la repetición de emergencias en un mismo aparcamiento plantea interrogantes sobre las circunstancias de ambos sucesos y vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la seguridad contra incendios en edificios residenciales.

Un vehículo completamente destruido y otro afectado por las llamas

Las consecuencias materiales del incendio se concentraron, según la información conocida, en dos automóviles estacionados en el interior del garaje. Uno quedó completamente destruido por el fuego, mientras que otro sufrió daños cuyo alcance exacto todavía no ha sido detallado.

La información difundida por Europa Press confirma que el primer vehículo quedó calcinado por completo. Sin embargo, no se ha comunicado una valoración económica de las pérdidas ni se han precisado los desperfectos ocasionados al segundo automóvil.

Este tipo de incidentes demuestra la importancia de disponer de medios adecuados de primera intervención. Un extintor correctamente seleccionado, instalado y mantenido puede ayudar a controlar determinados conatos cuando todavía es seguro intervenir, aunque nunca debe utilizarse poniendo en peligro la evacuación de las personas.

En un incendio de vehículos, la propagación del calor, la presencia de materiales combustibles y la generación de gases tóxicos pueden transformar rápidamente una emergencia localizada en una situación de riesgo para todo el aparcamiento.

Los Bomberos de Vigo intervienen en el garaje de Sanjurjo Badía

La emergencia comenzó a conocerse alrededor de las 16:50 horas, cuando el servicio 112 Galicia recibió la llamada de un particular que advertía de la presencia de un vehículo ardiendo dentro del aparcamiento.

Tras recibir el aviso, se activó la intervención de los Bomberos de Vigo, junto con efectivos de la Policía Local y la Policía Nacional. Los servicios desplazados tuvieron que afrontar una situación especialmente delicada por las características del recinto y la presencia de humo.

Los trabajos se desarrollaron hasta cerca de las 19:00 horas. Durante ese intervalo, varios residentes abandonaron temporalmente el edificio y la circulación quedó interrumpida en la calle Sanjurjo Badía para facilitar las actuaciones de emergencia.

La intervención concluyó sin personas heridas, un dato especialmente significativo considerando que el fuego se había declarado en un espacio integrado en un inmueble residencial.

El humo negro, uno de los principales peligros de los incendios en garajes

Uno de los elementos más llamativos del incendio fue la columna de humo negro generada en el aparcamiento. Aunque no permite determinar por sí sola qué materiales estaban ardiendo, su presencia evidencia uno de los riesgos más importantes de los incendios de vehículos.

Los automóviles contienen plásticos, revestimientos, componentes eléctricos, neumáticos y numerosos materiales capaces de producir grandes cantidades de humo cuando se someten a temperaturas elevadas.

En un garaje cerrado, estos productos de combustión pueden acumularse, reducir la visibilidad y dificultar tanto la evacuación como el acceso de los equipos de emergencia.

La importancia de las bocas de incendio equipadas en aparcamientos

La protección de un garaje no puede depender exclusivamente de la llegada de los bomberos. Cuando la normativa aplicable lo exige, el edificio debe contar con instalaciones de protección contra incendios dimensionadas conforme a sus características, superficie, uso y condiciones de riesgo.

Entre estos equipos encontramos las bocas de incendio equipadas, destinadas a proporcionar un suministro de agua para determinadas operaciones de extinción.

Una bie 25 mm utiliza una manguera semirrígida y puede formar parte de las instalaciones de protección activa de edificios y aparcamientos cuando así lo establece el proyecto técnico correspondiente.

Su presencia no significa que cualquier persona deba utilizarla. La intervención requiere valorar el riesgo, conocer el funcionamiento del equipo y mantener siempre una vía de escape segura.

¿Por qué un incendio puede extenderse entre vehículos estacionados?

En los aparcamientos colectivos, los automóviles suelen encontrarse separados por distancias relativamente pequeñas. Esta distribución facilita el aprovechamiento del espacio, pero también puede favorecer la exposición de vehículos próximos al calor producido por un incendio.

La radiación térmica, el contacto directo con las llamas y la combustión de componentes exteriores pueden contribuir a que un fuego inicialmente localizado afecte a otros automóviles.

Además, las condiciones de ventilación, la configuración del garaje y la cantidad de materiales combustibles presentes influyen en la evolución de cada emergencia.

En el caso de Vigo, únicamente está confirmado que dos vehículos resultaron afectados. No existen datos suficientes para reconstruir cómo se propagaron las llamas entre ellos.

Diferencias entre las BIE de 25 mm y 45 mm en protección contra incendios

Los sistemas de agua contra incendios deben seleccionarse mediante criterios técnicos. No todas las bocas de incendio equipadas ofrecen las mismas características ni están destinadas necesariamente a idénticos escenarios.

Mientras que las BIE de 25 mm incorporan habitualmente mangueras semirrígidas, una bie 45 mm emplea una manguera plana y presenta unas condiciones de utilización que requieren personal adecuadamente formado.

La elección entre ambas soluciones no debe realizarse únicamente por su diámetro. Es imprescindible considerar el caudal, la presión disponible, las condiciones hidráulicas y las exigencias reglamentarias de cada instalación.

En edificios residenciales, además, debemos comprobar qué sistemas resultan realmente obligatorios según las características del inmueble y la normativa que corresponda aplicar.

El incendio del domingo se produjo dos días después de otro fuego en el mismo garaje

Uno de los aspectos más relevantes del suceso es su proximidad temporal con otro incendio registrado el viernes anterior en el mismo aparcamiento de Teis.

La repetición de emergencias en un intervalo tan reducido convierte este caso en un episodio especialmente significativo para los residentes del edificio.

Sin embargo, no se ha confirmado ninguna relación entre ambos incendios. Tampoco se ha comunicado oficialmente qué provocó el fuego del domingo, por lo que sería precipitado atribuirlo a un fallo eléctrico, una avería mecánica o cualquier otra circunstancia concreta.

Ante sucesos de estas características, consideramos fundamental diferenciar los hechos acreditados de las posibles hipótesis. Determinar el origen de un incendio exige analizar los indicios disponibles y, cuando procede, realizar las investigaciones técnicas correspondientes.

Qué obligaciones de protección contra incendios tienen los garajes comunitarios

La seguridad de los aparcamientos residenciales depende de una combinación de medidas constructivas, instalaciones de protección activa, mantenimiento y organización.

El Código Técnico de la Edificación, especialmente su Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio, establece requisitos para los edificios incluidos en su ámbito de aplicación. Por su parte, el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios, aprobado mediante el Real Decreto 513/2017, regula aspectos relacionados con los equipos, su instalación y mantenimiento.

Para conocer las obligaciones de un aparcamiento concreto, es necesario revisar el proyecto del edificio, su antigüedad, las reformas realizadas y las disposiciones que le resulten aplicables.

En procesos de apertura, modificación de actividad o adecuación de inmuebles, también resulta importante contar con asesoramiento técnico especializado, como el que puede encontrarse en tulicenciadeactividad.es, para determinar los requisitos administrativos y técnicos correspondientes.

Equipos y elementos de seguridad que deben revisarse

En un garaje comunitario debemos prestar especial atención al estado de los extintores, las instalaciones de detección y alarma cuando existan, el alumbrado de emergencia, las vías de evacuación y los elementos de compartimentación.

Las puertas resistentes al fuego deben conservar su capacidad de cierre y no permanecer bloqueadas mediante objetos que impidan su funcionamiento.

También resulta esencial mantener despejadas las salidas y evitar el almacenamiento de materiales combustibles en espacios no autorizados.

La ventilación del aparcamiento debe conservarse operativa conforme a su diseño y a las exigencias aplicables. Su funcionamiento puede resultar determinante para las condiciones ambientales y de seguridad del recinto.

El mantenimiento de los sistemas contra incendios no puede convertirse en un trámite

Un equipo instalado no garantiza por sí mismo una protección eficaz. Su utilidad depende de que conserve las condiciones necesarias para funcionar cuando realmente se necesita.

Por ello, las comunidades de propietarios deben asegurar que las instalaciones existentes reciben las revisiones reglamentarias correspondientes y que cualquier anomalía detectada se corrige adecuadamente.

Los extintores, por ejemplo, están sujetos a operaciones periódicas de mantenimiento conforme al RIPCI. También deben revisarse los sistemas de abastecimiento de agua, las bocas de incendio equipadas y otros dispositivos que formen parte de la instalación.

El mantenimiento debe realizarse con la periodicidad y por los responsables que establezca la normativa para cada operación.

La documentación de estas actuaciones permite comprobar el historial de conservación de los equipos y facilita la identificación de incidencias pendientes.

Cómo actuar cuando comienza a arder un coche dentro de un garaje

Ante la presencia de llamas o humo en un aparcamiento, la prioridad absoluta debe ser la seguridad de las personas.

Debemos avisar inmediatamente al 112, comunicar la ubicación exacta del incidente y abandonar la zona por las vías de evacuación seguras.

No debemos intentar recuperar objetos del vehículo, abrir el capó de un automóvil incendiado ni aproximarnos para comprobar personalmente el origen de las llamas.

Cuando existe una acumulación importante de humo, permanecer en el interior del aparcamiento puede resultar extremadamente peligroso, incluso aunque las llamas todavía no sean visibles desde nuestra posición.

La utilización de un extintor portátil únicamente debe contemplarse ante un conato incipiente, con un equipo adecuado, conocimientos suficientes y una salida segura. Si el incendio se ha desarrollado o existe riesgo de inhalación de humo, debemos alejarnos y esperar a los servicios de emergencia.

Los garajes y los nuevos riesgos asociados a la movilidad eléctrica

La transformación del parque automovilístico también obliga a revisar periódicamente las estrategias de prevención y respuesta frente a incendios.

Los vehículos eléctricos e híbridos incorporan sistemas de almacenamiento energético que pueden presentar riesgos específicos en determinadas situaciones de avería o incendio.

Esto no significa que el incendio de Vigo estuviera relacionado con un vehículo eléctrico. No existe información confirmada que permita establecer esa circunstancia.

Sin embargo, la expansión de los puntos de recarga en aparcamientos comunitarios hace especialmente importante que las instalaciones eléctricas se ejecuten conforme a la reglamentación aplicable y se mantengan en condiciones adecuadas.

La prevención debe contemplar tanto los riesgos tradicionales de los vehículos de combustión como las particularidades de las nuevas tecnologías de movilidad.

Un incendio sin heridos que recuerda la importancia de prevenir

El incendio ocurrido en la calle Sanjurjo Badía dejó un automóvil completamente calcinado, otro afectado y una intervención que alteró temporalmente la vida cotidiana de los vecinos de Teis.

El resultado más importante fue la ausencia de víctimas. No obstante, los daños materiales y la repetición de incidentes en el mismo garaje evidencian la necesidad de prestar atención a las condiciones de seguridad de los aparcamientos residenciales.

Desde una perspectiva preventiva, defendemos que la protección contra incendios debe entenderse como una responsabilidad permanente y no como una simple obligación documental.

Las instalaciones adecuadas, las revisiones periódicas, la conservación de las vías de evacuación y una respuesta rápida ante cualquier señal de peligro son elementos esenciales para reducir las consecuencias de una emergencia.

En Vigo, la intervención de los servicios de emergencia permitió afrontar un incendio que terminó sin daños personales. La investigación de sus causas, si se hacen públicas sus conclusiones, permitirá conocer mejor qué ocurrió en este garaje de Teis.

Hasta entonces, el balance confirmado permanece claro: un coche destruido por completo, un segundo vehículo afectado y ningún herido. Un recordatorio de que, cuando hablamos de seguridad contra incendios, la prevención importa mucho antes de que aparezca la primera columna de humo.